El diagnóstico empieza con un simple análisis de sangre. Un análisis de detección del virus sirve para ver si hay virus de la hepatitis C, o carga viral, en la sangre o en el tejido corporal. Si se detecta el virus, significa que usted tiene hepatitis C.
La forma más frecuente de ver si hay problemas de hígado es con análisis de la función hepática (del hígado). Estos análisis de sangre sirven para buscar sustancias químicas que se producen en el organismo cuando el hígado realiza sus diversas funciones.
Otras enzimas del hígado que pueden medirse mediante análisis de sangre son las siguientes: AST (aspartato aminotransferasa), GGT (gamma-glutamiltransferasa) y fosfatasa alcalina.
Con el fin de seguir la progresión de la enfermedad, su médico podría realizarle una biopsia de hígado cada tantos años. Éste es un procedimiento en el que se extrae una muestra muy pequeña de tejido del hígado y se examina en el laboratorio. Una biopsia de hígado es una herramienta esencial para monitorear la hepatitis C; de hecho, es la mejor forma de medir el alcance del daño hepático. Las biopsias de hígado son también importantes para descartar otras formas de enfermedades hepáticas.
Actualmente, las biopsias de hígado se realizan como procedimientos ambulatorios (que no requieren hospitalización). No se necesita anestesia general. Los pacientes reciben anestesia local en la zona en la que se va a insertar la aguja (normalmente el lado derecho de la cintura). Si bien la prueba propiamente dicha sólo lleva unos minutos —la biopsia en sí tarda unos pocos segundos—, es posible que se le mantenga bajo observación en la clínica durante varias horas.
Los pacientes con frecuencia dicen que durante la prueba sienten como una presión fuerte en el lugar del que se ha extraído el tejido. Puede que sienta cansancio después de la prueba; por eso es conveniente programar tiempo de descanso después de hacerse una biopsia. Deberá además hablar con su médico sobre los detalles y riesgos específicos de una biopsia de hígado.
El grado de daño hepático medido mediante una biopsia de hígado se califica en etapas:
Con respecto al hígado, el objetivo de la terapia para la hepatitis C es frenar o detener la progresión de la enfermedad haciendo lo siguiente: